viernes, 31 de agosto de 2007

El estrés produce aumento de peso

Las preocupaciones pueden hacer ganar peso corporal no necesariamente por mayor ansiedad alimentaria.

En esta oportunidad entra en acción una hormona que se llama Cortisol. Util para defendernos frente acciones externas agudas como ser en casos de traumatismos, accidentes, inicio de algo nuevo como en el caso laboral, mudanza, prepararse para un casamiento, los "15" años, etc. que "amenaza" en cierto modo a nuestro organismo por más que algunos de estos ejemplos sean de resultado puramente feliz.


Cuando pasa el tiempo y no cambiamos

Diferente es cuando se presenta de modo crónico con la presencia de temores y/o ansiedad, con constante indecisiones sobre algo que sucede y no se logra resolver rápidamente. Sentimientos que no puede modificar aunque en algunos casos se piensa que se olvidará y no sucede así. En definitiva deberían ser resueltos de otro modo.

Muchos otros casos se pueden presentar. A modo de ejemplo, puedo mencionar el temor por la posible pérdida de empleo, cuidar un familiar con enfermedad crónica como invalidez o bien por no poder éste manejarse por sus propios medios, la presencia permanente de ruidos molestos, problemas familiares aunque sean lo que definimos como "aquellos contratiempos que pueden tener todos".

La diferencia no es sólo cómo soportamos estas penurias, es también cómo nos afecta y cómo lo resolvemos.

El cuerpo nos "dice" y otras veces "nos grita" si estamos frente a esta agresión con la presencia de palpitaciones, dolor de cabeza, contracturas musculares, insomnio, eczemas, caída de cabello, tristeza sin causa aparente, reacciones interpersonales agresivas, gastritis o, lo que es tema de esta nota, aumento del peso corporal.

Señales

Para el médico será la observación de hipertensión arterial, aumento de glucosa en sangre, aumento de prolactina, pérdida de masa ósea y de músculo, disminución de defensas favoreciendo la aparición de enfermedades como gripe, neumonía o tuberculosis, reducción de la "función" de la hormona tiroidea T3, acelerar ateroesclerosis entre los signos más comunes.

Los Medicamentos. ¿Sirven?

Siempre está la posibilidad de medicar del modo correcto. Si bien no debe ser jamás la única propuesta para resolver el problema suele ser lo que se necesita para frenar esos estados y emprender un cambio para organizarse y resolver lo que empieza a aparecer en la problemática del peso corporal.

Conclusión

Entonces el cortisol, siempre ayudará al organismo ante las agresiones en su fase aguda pero, frente a la cronicidad, debemos resolverlo cuanto antes con cambios de forma de vida incorporando nuevas pautas recreativas y placenteras que lo compensen, modificando la alimentación de modo tal que impida que se agregue más peso corporal e investigar conjuntamente las otras hormonas que controlan el aumento de peso, tratándolas si es necesario, para que no sea otra causa de estrés crónico que cierre un círculo de su aumento desenfrenado.



Dr. Julio César Durán
Endocrinología y Nutrición

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